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2748. Lunes, 19 octubre, 2015

 
Capítulo Dosmilésimo septingentésimo cuadragésimo octavo: “Que te haga cosquillas, que te haga reír, que te llene de besos, que juegue contigo como si fuesen niños. Los abuelos debieran de ser eternos”.

Aunque parece que interné lleva entre nosotros toda la vida es un invento reciente. Por eso, los que tenemos unaedá nos acordamos de sus comienzos y de cosas como ozú, o terra, que como portales eran una mierda, sí, pero sus chats nos ayudaron a entender que en aquel nuevo y apasionante lenguaje, rubio, ojos verdes y complexión normal, se traducía en ojos y pelo marrones, unosesentaydos y tirando a rechoncho. O el Messenger, con el que te sentías todo importante cuando te agregaba alguien con el nick culitoimponente y te explicaba que a pesar de tener solo dieciochoaños le gustaba la gente como tú, con experiencia en la vida; mensajes que estuvieron muy de moda cuando los ayuntamientos empezaron a dar clases de interné para jubilados y estos se lanzaron en tromba a chatear en forma de adolescentesalidos.

Pero sin duda si hay algo que ha aguantado mal el paso del tiempo -con permiso del secondlife-, ha sido fotolog. Fijo que si por algún tenebroso e indescifrable pensamiento tuviste uno y ahora, por alguna mezcla de pastillas- capaces de despertar tan macabra curiosidad-, se te pasara por la cabeza regresar a él, lo único que alcanzarás a decir es ¿pero cómo podía llegar a ser tan gilipollas?