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2752. Viernes, 23 octubre, 2015

 
Capítulo Dosmilésimo septingentésimo quincuagésimo segundo: "Lo peor que puede pasarle a un hombre es llegar a pensar mal de sí mismo". (Johann Wolfgang von Goethe 1749 - 1832, escritor alemán).

Yo no quería hacerlo, pero me convencieron. Mis amigos sólo piensan en eso, hablan de ello en los bares, en las tertulias, por la calle, en el autobús, en todas partes. Y aunque uno quiera mantenerse incólume, son tales las descripciones, la pasión con que te lo cuentan, que te sugestionan, y acabas cediendo. ¿Cuánto cuesta? da igual, la primera vez siempre te invitan. A uno le parece una claudicación, pero la curiosidad es ya demasiado fuerte. Y picas. Aunque en el fondo estés deseando que acabe lo más pronto posible.

Nada más empezar te das cuenta de la realidad. Lo cierto es que a mí me pareció una manifestación humana muy poco estética: el estrecho contacto de los cuerpos me asqueó, los murmullos de expectación y los gritos de placer me parecieron soeces y chabacanos. La preparación fue laboriosa y frustrante, y cuando al final penetró la pelota en la red, me pareció que todo aquel montaje no merecía la pena.

Yo no quería hacerlo, pero me convencieron. Pero no, no me arrepiento de no haber visto antes un partido de futbol en la teledepago.