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2785. Viernes, 11 diciembre, 2015

 
Capítulo Dosmilésimo septingentésimo octogésimo quinto: “La vida del hombre es un breve paseo entre el germen y la momia”. (Marco Aurelio, 121-180, emperador romano).

A su alrededor circulan muchos rumores (desde que es sano tragarlo porque tiene muchas proteínas, hasta que si se aplica sobre la piel esta rejuvenece), pero sigue siendo uno de los fluidos más desconocidos a pesar de que por su composición (siempre que -como cualquier otro alimento- esté en condiciones) presenta indudables beneficios.

Ahora, una prestigiosa-chef-de-alta-cocina (¿), Fotie Photenhauer, propone un nuevo uso. En su libro Cosecha Natural (Natural Harvest) plantea recetas tradicionales con un toque de semen que no solo aportan proteínas adicionales sino que, dice, usándolo como aderezo por su delicado sabor, mejora y mucho la textura de los platos.

Barato es, fácil (y agradable) de producir, también. Y para que se desperdicie como se desperdicia...A reciclar se ha dicho.