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2794. Martes, 29 diciembre, 2015

 
Capítulo Dosmilésimo septingentésimo nonagésimo cuarto: “El hombre es el único animal cuya desnudez ofende a sus propios congéneres”. (Michel de Montaigne, 1533-1592, filósofo francés).

Según una leyuniversal –que salvo en los ciegos se suele cumplirse escrupulosamente-, todo el que entra a una habitación en la que está una pantalla encendida fija su mirada en la misma obviando, al menos durante los primeros minutos, todo lo demás.

Mala cosa, que se empeñan en acercarse sin avisar y así no da suficiente tiempo para organizarse, recolocar papeles y cerrar alguna que otra ventana del pecé (lo justo para dar la impresión de que los temas laborales absorben todo el esfuerzo). Y así, concentrado como está viendo películas de arteyensayo (el pornocasero es tirar el dinero lo se pas), uno se lleva cada susto que cualquier día va a haber una desgracia. Al tiempo.