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2590. Viernes, 30 enero, 2015

 
Capítulo Dosmilésimo quingentésimo nonagésimo: “Todas las cosas tienen su msterio, y la poesía es el misterio de todas las cosas". (Federico García Lorca, 1898 - 1936; poeta español).

Somos parientes próximos de chimpancés y bobonos. Al menos genéticamente. Sin embargo, y por desgracia, nos parecemos mucho más a los primeros que a los segundos. Una pena. Que no sería mala idea que comenzáramos a imitar a nuestros primos hermanos los bononos, una especie que se caracteriza por mantener una actividad sexual muy intensa que utilizan no sólo para dar y recibir placer, sino también para unificar, fortalecer los lazos sociales y lograr la paz.

Entre los bononos, el sexo es más importante que para cualquier otra especie, pues la estructura de su sociedad gira en torno a él: si algunos ejemplares tienen una disputa es muy común que la resuelvan con sexo oral o que intercambien comida por encuentros sexuales. Su comportamiento sexual no solo se distingue por ser una solución a cualquier problema, sino también porque incluye prácticas no muy comunes en otras especies como los besos con lengua, coito en posición del misionero, masturbación mutua y frotaciones entre machos y/o hembras.

Esta técnica de resolución de problemas con besos apasionados, felaciones e intercambio de placer convierten a los bononos en una de las especies más pacíficas y libres de estrés del mundo. Una pena que estando tan cerca familiarmente de ellos nos parezcamos tan poco.