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2853. Miércoles, 6 abril, 2016

 
Capítulo Dosmilésimo octingentésimo quincuagésimo tercero: “El arte del descanso es una parte del arte de trabajar. (John Ernst Steinbeck, 1902 - 1668, escritor estadounidense).

Se nota la primavera. Me ha vuelto a picar un mosquito.

Esta vez no ha sido en el brazo, (en algo se tenía que notar que el año es bisiesto), esta vez ha sido en ese bultito que todos tenemos en el pie -sobresaliendo por encima del zapato- y que nadie sabe para qué sirve.

Vista mi amplia experiencia en el asunto, los próximos días se basarán milimétricamente en el refrán "comer y rascar todo es empezar" (originariamente era comer y follar, pero los refranes están para adaptarlos a las circunstancias), por lo que acabo de pasar una nota al flamante departamento de rr.hh. explicando, con toda la seriedad que el tema requiere, mi imposibilidad para desarrollar fielmente con las expectativas laborales que tienen depositadas en mi modesta persona, al menos de una forma temporal, y hasta que algún antihistamínico acompañado del verdadero tratamiento en estos casos, -un absoluto y total reposo- puedan aliviarme de tanto sufrimiento.

Para mi va a ser un sacrificio dejar de cumplir con mis obligaciones laborales, lo sé, pero como persona responsable tengo que hacerlo, todo antes que no rendir como de verdad podría hacerlo si estuviera completamente sano, que es como ellos se merecen.

No sé por qué me acaba de dar un ataque de risa, será un efecto colateral de la picadura. Ni caso.