. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

-   


  

2905. Lunes, 27 junio, 2016

 
Capítulo Dosmilésimo noningentésimo quinto: “No es más fuerte la razón porque se diga a gritos”. (Alejandro Casona,1903 - 1965; dramaturgo español).

El fútbol es seguido por millones de personas con pasión brutal en todo el planeta. Por eso no entiendo por qué a nadie se le ha ocurrido hacer una peli que pegue el zambombazo teniendo en cuenta que los fans futboleros son como gatitos deseosos de un bol de leche entera después de tantos años de desnatada.

Nadie maneja más dinero que el fútbol. Así que ¿por qué no puede darle alguien un cheque en blanco a un pedazo de director, un guionista genial y unos actores cojonudos para hacer una peli realmente buena?

La historia sería fácil y lacrimógena. Muy básica (imprescindible). Solo el boxeo puede igualar al fútbol en su capacidad para sacar a críos de la calle y convertirlos en estrellas mundiales podridas de pasta. Un auténtico cuento de hadas.

Además, los futbolistas suelen ser, no nos engañemos, bastante tontacos y por lo tanto divertidos. Y encima viven en un mundo de adulación y riqueza que les hace perder todo contacto con la realidad. Entonces, ¿por qué no hay más pelis graciosas sobre ellos? !Será por material!