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3094. Miércoles, 24 mayo, 2017

 
Capítulo Tresmilésimo nonagésimo cuarto: "Si el mundo te parece frío, enciende fuego para calentarlo”. (Lucy Larcom, 1824 - 1893; poeta estadounidense).

Dice el refranero que teta que mano no cubre no es teta sino ubre. Y teta que no cubre mano no es teta sino grano. Osea-sé una cosa y la contraria. Yo creo que, en cuestiones prácticas, las grandes son más manejables aparte de que ofrecen ventajas añadidas que no son moco de pavo.

En Israel, una joven logró sobrevivir después que trozos de metralla impactaran en sus implantes tras explotarle cerca un misil. A otra señora, búlgara ella, los implantes de silicona absorbieron el golpe que tuvo la buena mujer en un accidente de tráfico, algo que le evitó lesiones en órganos vitales y una más que probable hemorragia interna.

O sea que además de ser todo un reclamo obsesivo para muchos y una fuente de alimentación gratuita para unos pocos, resulta que también son chalecos antibalas y airbags.

Son una raza superior, lo sé.