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3098. Martes, 30 mayo, 2017

 
Capítulo Tresmilésimo nonagésimo octavo: “Cuando uno es incapaz de reírse de sí mismo, es el momento de que los otros se rían de él”. (Thomas Szasz, 1920-2012, psiquiatra húngaro).

Que el país oficialmente más longevo del mundo, Japón, sea también el país padre fundador del respetable y muy honorífico arte del karaoke puede ser solo una casualidad. O no.

El profesor Takeshi Tanigawa (que sí, que existe un señor con ese nombre) del Colegio Universitario de Medicina de Tokio, después de varios estudios al respecto (parece que no solo los americanos tiran el dinero en investigaciones chorras) ha llegado a la conclusión de que frecuentar los bares de karaoke tiene un efecto muy positivo sobre la salud.

Según él, los cantantes respiran muy hondo, algo que es muy bueno para el sistema nervioso, y después, generalmente, reciben aplausos, que es una especie de apoyo social muy útil.

Si él lo dice. Y tan poco se pierde nada por probar.