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3101. Viernes, 2 junio, 2017

 
Capítulo Tresmilésimo centésimo primero: “Solo aquellos que se arriesgan yendo lejos pueden encontrar lo lejos que pueden llegar”. (Thomas Stearns Eliot, 1888 – 1965; poeta estadounidense).

La medicina suele dividir demasiadas veces los asuntos morales en normales y anormales. Un artículo publicado hace nada en una revista científica (americana y por lo tanto importante) afirma que un 69% de los trabajos médicos que estudian pacientes con cuerpos extraños alojados en el recto (osea sé, metidos aposta) vinculan dichos cuerpos extraños a prácticas sexuales "pervertidas o aberrantes", es decir, que la mayoría de los médicos (americanos) califican desde un punto de vista moral algo que deberían atender como cualquier otro problema de salud.

Lo malo es que la mayoría de los pacientes lo saben y se cortan a la hora de acudir, algo que contribuye a que estos, por vergüenza, retrasen la visita al centro sanitario agravando así su caso.

Claro que la culpa es de los padres, te enseñan que querer es poder y que todo lo que entra sale y luego pasa lo que pasa.