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3174. Miércoles, 11 octubre, 2017

 
Capítulo Tresmilésimo centésimo septuagésimo cuarto: “Todos los senderos tienen más tramos cuesta arriba que cuesta abajo, independientemente del sentido de la marcha” (Ley de Shedenhelm).

De un solo mordisco, Renato, ornó la tetina izquierda con la corona de su arco dental, matando así a la sirvienta que lo amamantó; con un rabo de buey desolló a su padre hasta ponerle en cuero los riñones; a su madre la mató del último y definitivo disgusto; sus tres hermanos fueron entregados a la voracidad de los insectos hambrientos y drogados; sus cinco hermanas murieron a causa de las violencias que sufrieron, y los cuatro abuelos, por respeto a su longevidad, orgullo de la comarca, fueron indultados de la muerte y enterrados vivos.

Renato, en declaraciones a varios programas de televisión relató con pelos y señales sus acciones mientras los distintos entrevistadores ponían de manifiesto su asombro a que el protagonista de la historia realizara todo el trabajo en dos horas, treinta y dos minutos y doce segundos, plazo comprendido entre el mordisco a la nurse y la última paletada de tierra caída sobre el foso donde se agitaban sus abuelos, batiendo por lo tanto el record mundial de extinción de familias que poseía el estadounidense Johan Killer.

Debido a las notables audiencias conseguidas durante la entrevista, tanto Renato como sus vecinos, amigos y la cajera del super en el que habitualmente compra, están recibiendo multitud de ofertas para incorporarse como tertulianos fijos en la recientemente creada sección “Renato, sálvame que te mato”.

Televisión actual en estado puro. De algún canal especialmente.

No soy muy de "puentes" -soy más bien de vacaciones en general-, pero a nadie le amarga un dulce. Vuelvo el 16. Hasta entonces pues.