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3044. Martes, 28 febrero, 2017

 
Capítulo Tresmilésimo cuadragésimo cuarto: “Intentaré vivir para siempre o moriré en el intento”. (Groucho Marx, 1890 – 1977; actor estadounidense).

Último día del segundo mes del año. Martes de carnaval. Estamos a unas alturas perfectas para dejar de pensar en pretender que cumpliremos los propósitos que nos hicimos a finales del pasado.

Adelgazar, mejorar el inglés, leer más, ser mejor.. son algunos de los que repetimos siempre. Aún con los beneficios que trae cumplirlos (todos estaríamos mejor -o mucho mejor- con unos kilos de menos, con varios libros más leídos y sabiendo mejor el puñetero inglés), tampoco es para desesperarse. Los propósitos dejan de ser útiles cuando, más que una guía inspiradora para tener una vida feliz, acaban convirtiéndose en una carrera estadística para cumplir metas y lo único que consigue es encaminarnos al fracaso cuando sabemos, al segundo día, que algo no nos gusta.

Experiencias como dejase sorprender por la vida, tomarla y moldearla para uno mismo (y no al revés) o el descubrimiento de lo que nos gusta -o no- en la improvisación de cada día, es una vivencia mucho más rica y placentera.

A la mierda con los propósitos. Al fin y al cabo el que no se conforma es porque no quiere.